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El Hierro Fordajo y la herrería
Se han encontrado pequeñas joyas de
hierro procedente de meteoritos en las
tumbas egipcias y no cabe duda de que durante mucho tiempo
se atesoró para ocasiones especiales. Pero parece ser que
fueron los hititas de Anatolia quienes
primero supieron controlar, hacia el 1400 a.C., la obtención
del hierro a partir del mineral. Las armas de superior calidad que
lograron hacer con el hierro les otorgaron una ventaja temporal
sobre sus vecinos. Para ser un metal tan versátil,
funcional y fuerte, resulta sorprendente que el hierro se
haya utilizado a lo largo de la historia también con
propósitos decorativos y artísticos.
Los chinos fueron los primeros en fundir
el hierro; desde el siglo VI d.C. lo utilizaron para basamentos
de pagodas y otros edificios.
En Europa, el hierro era forjado -esto es,
martillado en caliente para darle la forma deseada- por un
grupo especial de trabajadores que en la actualidad se llaman herreros.
Éstos forjaban cofres, armas y piezas de gran tamaño,como
las enormes aldabas y argollas de las inmensas
puertas de castillos y catedrales, así como franjas
con hermosas volutas para el reforzamiento de las puertas. Durante
los siglos XVI y XVII fueron célebres en Europa las fargues
(forjas) catalanas y las ferrerías vascas. En los
siglos XVII y XVIII se popularizaron las rejas de hierro forjado
con soberbios trabajos que, vistos desde lejos, semejan un
encaje. En Europa, España e Italia se distinguían
especialmente por las soberbias piezas realizadas en este metal.
En el siglo XVI las armaduras de acero se decoraban profusamente
con motivos grabados o realizados al aguafuerte. Los armeros que
las fabricaban utilizaban un acero derivado del hierro y aplicaban
muchas técnicas de forjado en caliente promovidas por los
herreros a lo largo de varios siglos. En Inglaterra, en el siglo
XIX, cuando se implantó el movimiento
Arts & Crafts, se realizaron algunas piezas excepcionales
en hierro forjado.
Es posible que la fundición del hierro
se introdujera en Europa tras conocerse el éxito alcanzado
por los chinos. Durante largo tiempo tuvo pocas aplicaciones
artísticas, aunque los cubrechimeneas de hierro colado introducidos
en el siglo XV continuaron teniendo gran aceptación en los
siglos posteriores. En Alemania, Suiza, Escandinavia y los Países
Bajos se
hacían placas rectangulares de hierro colado para las estufas
de leña, que a menudo se decoraban en el momento del colado
con un relieve figurativo o abstracto por medio de moldes. Hacia
finales del siglo XVIII el hierro forjado empezó a ser sustituido
por el hierro colado, que resultaba más barato, en rejas,
balcones, barandillas, muebles y objetos decorativos para jardines;
"Metalistería", Enciclopedia Microsoft(R) Encarta(R)
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